LA IMPORTANCIA DEL PERSONAL TRAINER

Escrito por : In: Entrenamiento 04 dic 2010 Comentarios: 0

Prof. Ale Mariné y Prof. Edu Gallazzi Soy jugador de handball. Durante 10 años integré la selección nacional, participando en 3 mundiales y varios panamericanos. Durante 7 años fui jugador profesional en Europa. Por otra parte soy Profesor Nacional de Educación Física, lo que me da conocimientos sobre la importancia de tener una buena condición física y de una correcta preparación para afrontar torneos o temporadas completas.

Sin embargo no siempre es tan fácil aplicar lo que uno sabe en su persona. Las diversas circunstancias, momentos y etapas del año, hacen que la condición física varíe muchísimo, y estar siempre en un nivel óptimo es muy difícil.

Por otro lado cuando uno forma parte de un equipo, en mi caso integrados por 14 a 20 jugadores, los preparadores físicos intentar lograr el máximo rendimiento general, lo cual hace que no siempre sean los valores ideales o máximo de cada jugador en particular.

Esto me llevó en un momento determinado de mi carrera de deportista a apoyarme en un personal trainner para mejorar mi rendimiento y alcanzar las metas propuestas obteniendo muy buenos resultados en lo personal, siguiéndome durante todos los ciclos de mi evolución como deportista.

En mi primera etapa de selección con aproximadamente 19 años inicio mi preparación con el equipo, sin embargo como estudiaba y trabajaba, me costaba mucho soportar las cargas y las horas de entrenamiento diario. Mi condición física no estaba a la altura de la competencia que debía afrontar (panamericano y mundial). Entonces ahí me apoyé en un colega personal trainner, que sin descartar el trabajo que hacía con la selección, me ayudara a mejorar. De esta manera con una planificación personalizada, obviamente dialogada con el preparador físico de la selección para trabajar en sincronía, con mayor atención en las cargas y tipos de ejercicios adecuados a mi persona, comencé a lograr cambios y grandes mejoras. Esto hizo que me consolidara en la selección, y en un futuro el paso al profesionalismo en Europa.

Aquí comenzó una nueva etapa, en donde ya no trabajaba y mi dedicación al deporte era total, con muchas más horas de entrenamiento pero también de descanso y recuperación. Aunque con una exigencia mayor en cuanto a los resultados y rendimiento. Si bien no tuve mayores problemas mientras estaba en competencia, aparecieron dos grandes problemas de cualquier deportista, las pausas entre campeonatos y sobretodo las lesiones.

Entre campeonato y campeonato hay una pausa de 2 a 3 meses, en los cuales volvía a la Argentina,  después de un año de gran desgaste físico y sobre todo mental. Lograr que el cuerpo y cabeza sigan trabajando para mantenerse físicamente no es para nada fácil. Este fue otro momento clave en el que me apoée en un personal, quién logró  mediante otro tipo de plan, basado en la recuperación de algunas dolencias, mayor incapié en las elongaciones, con trabajos más relajados a nivel mental. Sin producir una caída brusca de mi estado ya conseguido, e ir preparándome de a poco para la futura temporada a afrontar. Gracias a esto cuando iniciaba cada año lograba soportar las cargas intensas de toda pretemporada antes del inicio de campeonato.

Lo otro que ya mencioné que han sido momentos muy duros de mi carrera fueron las lesiones. En un deporte de tanto contacto y empeño físico como el handball la exposición es total y las lesiones aparecen. Las he tenido de todo tipo, musculares, ligamentos, huesos. Los tiempos de recuperación no se pueden acelerar más de lo estipulado, una fractura tarda aprox. 45 días en soldar mas la recuperación muscular (en mi caso el radio y huesos de la mano), una operación de ligamentos (pectoral en mi caso), tarda de 5 a 6 meses para poder volver a competir. En estos casos el trabajo que realicé con el personal fue ponerlo en contacto con los fisioterapistas para que trabajando en conjunto buscar el modo que sin perjudicar la parte implicada, realizar ejercicios de acondicionamiento general y hasta mejorar zonas no afectadas, por ejemplo las piernas mientras tenía un yeso en el brazo, o el tren superior ante un fuerte esguince en el pie.

Aunque suena sencillo no es nada fácil de hacerlo, saber que no vas a poder jugar por 2 o 3 meses o más y seguir entrenando con la misma fuerza, hay que tener gran voluntad y dedicación, yo lo logre gracias a tener a esta persona a mi lado que me empujaba a no parar y seguir para adelante. Y aunque costara, una vez visto los resultados la satisfacción era doble. Y los tiempos de rehabilitación post-lesión se acortaban totalmente.

 


Prof. Ale Mariné y Sebas Larlus


Sin más, agradezco a Edu y Seba. Que fueron y siguen siendo los co-protagonistas de esta historia.

Prof. Alejandro Mariné

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